domingo, 9 de julio de 2017

OPERACIÓN SANTA PATRICIA 4.0, AL BORDE DE LA CORNISA (542ª PARTE): ESTAMOS TODOS CAGADOS.


  Con la canción “Y va a quedar la cagá” de Los Mox!, vamos a dejar a todos los sinvergüenzas en ridículo, aquí en este capítulo de la Operación Santa Patricia.
  Y partamos con el vergonzoso show de los diputaditos en el Caso Sename, porque el comportamiento de estos subnormales de la cochina política que nos tiene a todos cagados, dejó mucho que desear en una de las sesiones de la semana pasada. Y se trataba sencillamente de dejar a la Javiera Blanco hecha un quique por las irregularidades en el Servicio Nacional de Menores (Sename), las cuales se han ido concayenando con la muerte de los peques en los hogares y recintos del Sename en esta larga y flacuchenta faja de tierra. Pero sucede que estos proxenetas andaban pasados a grapa y a falopa, votaron con la callampa en la mesa y protegieron a la susodicha, dejando el futuro de los querubines hecho mierda, por lo que no es descabellado pensar y darse cuenta que, la barra hace ratito que les está haciendo la mansa tapa y ni cagando va a votar por estos desgraciados. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así…

 “¡QUE SE MUERAN LOS FEOS…, QUE SE MUERAN LOS FEOS… ¡QUE SE MUERAN TODITOS, TODITOS, TODITOS, TODITOS LOS FEOS QUE SE MUERAN…!!”.


  El llamado “Pacogate”, ya tiene a 91 verdosos imputados por el cochino desfalco que tiene a toda su institución con la credibilidad por el suelo. Es más, el último cómputo del hoyo que quedó de la mansa cagadita policial, llegó a $25.135.709.643. ¡Qué vergüenza!. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así…

 “¡TARARAN TÁRARAN TAAARAN…, TARARAN TÁRARAN TAAARAN…, TARARAN TÁRARAN TAAARAN… ¡24.500-03…!!”.

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  Y si de cagazos se trata, un pato malo de 38 pepas y horribles amistades, se subió a una microlia del recorrido E14 que circulaba a la altura de San José de La Estrella con Colombia –onda La Florida-, para chorearse un celular a una pasajera desprevenida. Pero el perla no contaba con que la iñora pegó el grito fuerte, el resto de los pasajeros se bajó de la góndola para pillar al ladronzuelo a pocas cuadras, lo agarraron en patota, lo zamarrearon, lo amarraron, lo asfixiaron, le estuvieron dando y no consejos, lo dejaron como membrillo colegial en el suelo e inconsciente y, para rematar la carnicería, simplemente lo mandaron al patio de los calleuques, lo que convierte derechamente a los que mataron al supuesto ladrón, de víctimas a victimarios. Ah, y como la justicia chilensis es una mierda, los fiscales la calificaron como “legal”. ¡No digo yo que están todos cagados?!. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así…


 “¡ESE MUERTO NO LO CARGO YO (¡QUE LO CARGUE AQUEL QUE LO MATÓ!)…!!”.

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